lunes, 26 de abril de 2010

Hola Blogueros (la experiencia de una ámiga)



Si hay algo verdaderamente importante para sumergirse en el mundo del intercambio de casas, son las experiencias de quien ya lo ha disfrutado. A continuación, podéis leer una experiencia preciosa de una amiga.


Quiero hablar de intercambio de casas.
Me presentaré como una afortunada, pues llevo cuatro intercambios de casas entre gente de Europa. Yo personalmente definiría más como intercambio de Hogares, pues en nuestras casas dejamos más de lo que creemos. Imprimimos nuestros gustos, carácteres y creencias. La habitación de la pareja, la de los niños y la distribución de cada mueble, aunque sean todos de IKEA, las bicicletas en el garaje y en el recibidor ese sombrero. Todo nos adopta y adoptamos durante nuestra estancia. También al gato.

Difícil de encontrar toda esa vida en un Hotel (por definición son fríos e impersonales).

He de confesar que de los preambulos del viaje no fuí artífice, más bien espectador, por ello aprovecho para agradecer a mi pareja que su intuición nos llevara a Paris (2 veces), a Londres y a Gante (Bélgica).

En cada uno de esos intercambios no cambié de vida. Mi vida me la llevo donde yo estoy, pero sí amplié mi vida.

Carme

No hay comentarios:

Publicar un comentario